A las 19.45 horas comenzaban a llegar las primera cofrades para celebrar la Eucarístia, presidida por Pedro Fernández, Parroco y Consiliario de la Cofradía, y por Antonio Rides SDB.
A la conclusión de la Eucaristia, en la que se nos invitaba a vivir con intensidad y seriedad la Procesión, comenzaba a organizarse la comitiva por tramos.
El día frío, pero luminoso, nos acogía al abrir la puerta del Santísimo para que la comitiva de la Procesión saliera a la calle.
Un gran número de personas se agolpaban en la puerta para ver salir a María Santísima de los Dolores.
El aire de la primera parte de la noche apagó practicamente toda la candelería. Es por ello que entre la dificultar del paso por la c/ León Herrero y que se le encendió la candelería, la Procesión acumuló diez minutos de retraso que, a la salida de carrera oficial, había recuperado.
Más de 130 hermanas acompañaron a su titular en la noche del Martes Santo. 128 con papeleta de sitio. Afortunadamente, las nazarenas con el hábito negro, originario de esta Cofradía, siguen siendo mayoría.
Como en años anteriores nos acompañaban la Banda de TT/CC Ntro. Padre Jesús Nazareno de Vva. del Duque; y la Asociación Músico Cultural Puente Romano de Villa del Río. Esta última con un repertorio de música fúnebre muy adecuado a la personalidad de la Cofradía.
Los nuevos candelabros de entrevarales, han dado un aspecto muy particular a nuestro Palio, con una mayor coherencia estética.
Un detalle de la vestidora de la Virgen, la mano con el pañuelo, levantada acercándosela a la cara.
La Junta de Gobierno destacaba que se ha procurado que las flores fueran más sencillas y menos copiosas en solidaridad con aquellos que pasan una situación de necesidad en este momento.
La Procesión concluyó con todas las cofradas cantándole la Salve a la Virgen mientras entraba en el Templo y se colocaba en el lugar que aguardará hasta el próximo Viernes Santo, en la Madrugada, cuando volverá a salir.
Aún quedó una buena representación de la Cofradía y Junta de Gobierno a la espera de que Jesús Nazareno hiciera estación de penitencia en el interior de Santa Catalina y recibirlos delante del paso de Nuestra Señora.



