Comenzamos las fiestas el viernes 18 con la merienda la infantil, en la que las más pequeños, pese a la lluvia se trasladaron a la Residencia Muñoz Cabrera para cantar villancicos y compartir un ratito con los más mayores. Luego merendarían en la casa de hermandad mientras jugaban y cantaban villancicos al belen.
El día 19 se abría al público el mercadillo de la Cofradía. Cola en la puerta para adquirir la muñeca que a cada una le ha gustado. Lástima que la lluvía a reducido el número de visitas a nuestro belen y por tanto el número de ventas de regalos.
Al martes siguiente eran las mayores las que se reunian para tomar café, compartir unos dulces y charlar un rato de como celebrarían cada una las Navidades y sus deseos de año nuevo.
Pasaban los días y mientras se podía visitar el belen de la Cofradía otras personas se encargaban de preparar la carroza para la cabalgata de reyes. Este año representaba un cepelín en el que los pajes reales repartian los regalos a los niños ayudando de este modo a sus Majestades de Oriente para que pudieran llegar a tiempo a todas las casas.
Esperamos que los Reyes Magos se hayan portado con nuestras cofrades tan bien como ellas lo hacen habitualmente con su Cofradía.
Pero terminada las fiestas la actividad no cesa, a las puertas el Cabildo de Cuentas, y continuamos celebrando los quinces la Eucaristía de hermandad y reuniendonos en la Casa de Hermandad todos los segundos viernes de mes.



