Será mañana jueves, 25 de Marzo, a la conclusión de la Eucaristía (8.40H) cuando celebremos este ejercicio de piedad popular muy poco conocido pero, no por eso, menos rico en significado y contenido espiritual.
Tomado del oracional Servita, nos lleva a recorrer el camino de la cruz al lado de María, cooperadora en la obra de la salvacion con obediencia, fe, esperanza y ardiente caridad.
Para la ocasión contaremos con el grupo de acolitos de la Cofradía que abrirá el cortejo que recorrerá el interior del templo parroquial de Santa Catalina.
Los estudiosos de la piedad popular, al tratar sobre el Vía Matris, le atribuyen, aún sin indicar una documentación específica, un origen español, o cuando menos, una fuerte afirmación en aquella nación. Ciertamente durante los siglos XVII y XVIII la atención en España y los países americanos dependientes entonces de la corona española hacia la pasión de Cristo y hacia los dolores de la santa Virgen era muy profunda y difundida.
Si bien el retablo del altar que acoge a nuestra Madre de los Dolores representa cinco de los siete dolores que reflexionaremos en este Solemne Via Matris, mañana estaran nuevamente dispuestas las tablas, que el pasado año se estrenaran, y que representan cada uno de estos siete pasajes de la via dolorosa de María.



