El cuatro de mayo está marcado en el calendario Servita por celebrarse la festividad litúrgica de San Peregrin Laziosi. Santo Patron de los enfermos de cancer, de la ciudad y Diocesis de Forli.
Los Siervos ven realizado en Peregrino el ideal de sus vidas: servicio, oración, piedad mariana y amor la prójimo.
La Cofradía se reunirá el jueves, 6 de mayo, a las 21.00H, en la Casa de Hermandad para celebrar San Peregrín con una oración, tomada del manual de liturgía preparado y publicado por la Comisión litúrgica internacional de la Orden de los Siervos de María , que ayudan a los hermanos y hermanas de la Orden de los Siervos a glorificar a Dios por los dones de gracia dadas a San Peregrino y acoger el mensaje que proviene de su vida.
A esta celebración litúrgica están invitados todas las cofrades y devotos que deseen participar de este momento de oración.
Dos episodios de la vida de san Peregrino son resaltados por los biógrafos: su conversión y la milagrosa sanación de la pierna infectada por la gangrena. San Peregrino es ciertamente el “rebelde convertido” y “el enfermo milagrosamente sanado”.
¿QUIEN ES SAN PEREGRIN?
Peregrino, junto con un buen grupo de habitantes de Forli, insultaron y agredieron al Santo. Rápidamente se arrepintió Peregrino y, no solo le pidio perdón, sino que le solicitó ingresar en la Orden. San Felipe lo acogió y lo envio a Siena, donde permaneció hasta 1345, cuando regresó a Forli.
San Peregrin dedicó su vida de fraile a la oración, el culto y la devoción a María.
Contrajo gangrena en una pierna y el médico determinó que la única solución era cortarsela. Peregrín se puso en oración ante Jesús crucificado, y vencido por el cansancio o por el dolor se quedó dormido. Entonces soñó que Jesús bajaba de la cruz y curaba su pierna. A la mañana siguiente el médico afirmaba "!Qué gran milagro¡" al comprobar que su pierna estaba totalmente curada.
Muy pronto la fama de tan peculiar acontecimiento se propagó y causó una gran veneración hacía Peregrin. El continuo el camino que el Señor le había marcado hasta que a la edad de ochenta año falleció.
San Peregrin fue canonizado en 1726 por Benedicto XIII.




