"Se muere el día de la Virgen de Luna y lo enterramos en la fiesta de la Virgen de los Dolores, sus dos pasiones" Con estas palabras nos recibía su viuda, NH Maruchi Urbano, Presidenta de nuestra Cofradía en la segunda mitad de la década de los noventa. Emocionada al ver el ramo de flores que la representación de la Cofradía le llevaba al que durante algo más de tres décadas fuese el responsable de guiar el paso de María Santísima de los Dolores por las calles de nuestra ciudad.
De Andrés tenemos que destacar el cariño con el que llevaba a la Virgen y la devoción que le tenía, a bien seguro heredada de su madre, quien también formó parte de la Junta de Gobierno de la Cofradía. En los últimos años, su enfermedad le impedía estar junto a la Virgen, y cuando en Carrera Oficial la veía pasar se santiguaba mientras le dedicaba una mirada emocionada.
Desde aquí nuestro más sentido pésame para Maruchi, y para sus tres hijos, aunque de un modo especial para Domingo, quien durante muchos años ayudo a su padre en sus tareas de capataz.
Descanse en Paz.



