15 febrero, 2009

Asistimos al V Encuentro Diocesano de Hermanos Mayores y Consiliarios

Representantes de las Cofradías de Sayones, Los Dolores y Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno

En la tarde del 14 de Febrero se realizó en V Encuentro de Hermanos Mayores, Vicehermanos mayores y Consiliarios con el Obispo, en ausencia de este.

Nuestra Cofradía estuvo representada por NH Mercedes Muñoz, Presidenta, y por NH Mary Mer Martín, Secretaria.

El Encuentro estaba dividido en tres partes. La primera, en la que tras las breves intervenciones de D. Pedro Soldado, Delegado Diocesano de Hermandades y Cofradías, y D. Fernando Cruz Conde, en calidad de Vicario General de la Diocesano, tomaba la palabra D. Joaquín Alberto Nieva, Vicario General de Pastoral, quien explicaba el contenido del nuevo Plan Pastoral.

Sobre el Plan Pastoral, que ya hemos presentado en este blog, destacar que está dividido en tres partes:

I.- Eucaristía fuente de vida y santidad

II.- Eucaristía fuente de la comunión eclesial

III.- Eucaristía fuente de acción social desde la caridad y la justicia.

Concluyó animándonos a seguir el camino trazado por este documento y a trabajarlo.

La segunda parte, quizás la más interesante, estaba a cargo de D. Pedro Cabello. Una exposición sobre San Pablo, a quien definió como un cofrade en el sentido más amplio del termino. E hizo una analogía entre las primera comunidades cristianas, a las que se dirigía Pablo, y las Hermandades y Cofradías.

Insistió en que, desde la perspectiva de Pablo, para hacer hermandad el amor debe conducirnos a la preocupación de los hermanos; no deberemos buscar el propio interés y si compartir con los hermanos la Eucaristía.

Aconsejó que leyéramos las carta de San Pablo, que lo conociéramos de la mano de un buen libro. Recomendó algunas páginas web en las que obtener documentos sobre San Pablo.

La tercera parte, y punto final a este encuentro, fue la celebración de la Eucaristía, que celebró Cruz Conde y que fue concelebrada por los consiliarios allí presentes.

Con esta celebración se perseguía que los asistentes pudieran ganar el jubileo en el año Paulino.